viernes, 23 de noviembre de 2007

domingo, 18 de noviembre de 2007

Escrache a Manopla


“MANOPLA” GÓMEZ (legajo policial nro. 85094) fue parte de la patota de Etchecolatz junto a otros represores como Manuel Aguiar, Julio César Garachico y el Comisario Urcola.
El 28 de junio del año pasado, al declarar en el juicio al genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz, Jorge Julio López reconoció a esa patota y al represor "Manopla" Gómez como uno de los torturadores que actuaba en el Pozo de Arana (Estancia La Armonía), donde López estuvo secuestrado entre el 29 de octubre y el 15 de noviembre del año 1976.
La patota que integraba "Manopla" Gómez fue reconocida por López como la que asesinó, a principios de noviembre de 1976, en Arana, a Norberto Rodas, y a la pareja conformada por Patricia Graciela Dell' Orto y Ambrosio Francisco De Marco, entre otros que se encontraban detenidos desaparecidos.
A pesar de haber sido parte del aparato represivo de la dictadura militar, "Manopla" Gómez continuó siendo parte de la Policía de la Provincia de Buenos Aires hasta el 29 de Marzo de 2004, cuando pasó a Retiro Activo Obligatorio con el rango de Suboficial Mayor.
A más de un año de haber sido reconocido por Jorge Julio López como uno de los secuestradores, torturadores y asesinos del Circuito Camps, Carlos Ramón “Manopla” Gómez sigue libre, gozando de la más absoluta impunidad.
Actualmente tiene 58 años y vive en la calle 136 esq. 50 Nro 899 de Los Hornos, La Plata.
Trabaja en Puerto de Palos (calle 9 S/N - La Plata - E 72 Y 73 . teléfono 457-3751).
Su teléfono es 470-3042.
Durante la dictadura militar el entonces Coronel Ramón Juan Camps, implementó el genocidio en la provincia de Buenos Aires en base al funcionamiento de más de veinte campos de concentración, la mayoría ubicados en el Gran Buenos Aires y en la ciudad de La Plata.
El llamado "Circuito Camps" fue uno de los más grandes tanto por el territorio como por la densidad de población que abarcaba. En los hechos, esto implicó que existiera una compleja estructura en la cual se movían diferentes grupos operacionales (o grupos de tareas) independientes entre sí que, incluso, podían actuar en una misma zona y utilizar, en algunos casos, los mismos Centros Clandestinos de Detención.
Uno de estos grupos operacionales era el Comando de Operaciones Tácticas (COT) que se dividía en secciones de acuerdo a la zona en la que operaba. Cada una de las secciones del "COT" era un "Grupo de Tareas" que actuaba "haciendo inteligencia", es decir decidiendo a quienes secuestrar, llevando a cabo los secuestros, participando en las torturas y decidiendo el destino final de las víctimas.
Los "Grupos de Tareas" existieron en todo el país con diferentes nombres. En el caso del "circuito Camps" muchos sobrevivientes indican en sus testimonios haber estado bajo las órdenes de un mismo grupo "COT" cuya base de operaciones funcionaba en la Brigada de Investigaciones de la ciudad de La Plata, dependiente de la Dirección General de Investigaciones que estuvo a cargo de Miguel Osvaldo Etchecolatz.
-----------

"Después sentí a uno que lo saca Etchecolatz con el grupo de picaneadores, grupo que reconozco algunos como Garachico, Aguiar y Urcola (...) Y a este Manopla Gómez que era el que te hacía todas esas echurías, te pegaba patadas en los calabozos".
El día 5 aparece (...) Patricia Dell Orto con el marido, toda torturada, lo hizo Gómez (la tortura), la torturan un día, dos, junto con nosotros, le hacían preguntas "¿qué hacían ustedes en la Unidad Básica?", y Patricia no respondía. El marido estaba todo lastimado. (...) el marido estaba tirado en el suelo e iba este Gómez y le decía "levantate" (...) y le hacían así con las patas".
”Estaba Garachico, estaba Aguiar, estaba "Manopla" Gómez, que Manopla Gómez incluso era el que le hacía hacer a los presos el… meterle la cabeza en el agua el… cómo se llamaba, el submarino seco, alguna cosa de esas. (...)
Jorge Julio López, testimonio del 28/06/06, relato sobre quiénes estaban presentes en el asesinato de Dell Orto, De Marco y Rodas, y sobre las torturas en Arana.

---------

Jorge Julio López está desaparecido porque los sectores que implantaron el terror en nuestro país no soportaron su testimonio de verdad. Fue el principal testigo de la causa que permitió que el represor Miguel Etchecolatz fuera condenado como lo que es: un genocida. Un día antes de la lectura de la sentencia, el 18 de septiembre, Julio fue secuestrado. Otra vez.
Por el lado del gobierno sobran los discursos diciendo que se está haciendo “lo posible”, sobran los ofrecimientos de recompensa. Pero faltan las investigaciones que pongan la mira en aquellos comprometidos por los testimonios de Julio.
Jorge Julio Lopez está desaparecido. Y no están los gritos necesarios para reclamar su presencia. Falta esa reacción que nos rescate como pueblo. Vecina, vecino, debemos dar ese grito necesario para construir la condena social.
ALCEMOS NUESTRA VOZ, ENTONCES.
POR JULIO Y POR EL JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS CULPABLES.

-----------

Mesa de Escrache Popular

domingo, 28 de octubre de 2007

Volanteada en Los Hornos durante las elecciones del 2007


JORGE JULIO LÓPEZ

Votaría en la Escuela EGB Nro. 50 de Los Hornos

(calle 142 entre 70 y 71)

MESA 246

¿DEMOCRACIA CON DESAPARECIDOS?

viernes, 31 de agosto de 2007

A la muerte de un canalla...

COMUNICADO DE PRENSA


"... a no decir la muerte siempre lo borra todo, todo lo purifica cualquier día. La muerte no borra nada, quedan siempre las cicatrices”.
Mario Benedetti, A la muerte de un canalla


El 21 de agosto pasado falleció impune en su casa de La Plata, el represor Manuel Aguiar, retirado de la policía de la provincia de Buenos Aires con el rango de Suboficial Mayor, y reconocido en distintos centros clandestinos de detención dependientes del denominado “circuito Camps”. Había sido reconocido por Jorge Julio López en su testimonio del año pasado en el marco del juicio al genocida Etchecolatz.

Aguiar era conocido durante la dictadura militar con el apodo de “Manolo”. Fue visto por varios sobrevivientes en los centros clandestinos de detención que funcionaron en la Brigada de Investigaciones de La Plata, en la Comisaría 5ta de La Plata y en el centro denominado “la Armonía” (ubicado en Arana). Integraba la patota del jefe de la Dirección de Investigaciones de la policía provincial, el Comisario General Miguel Osvaldo Etchecolatz.

El año pasado Jorge Julio López lo había reconocido como parte de la patota de Etchecolatz que torturaba en el centro clandestino de detención “la Armonía” de la localidad de Arana y que estaba integrada también por Julio César Garachico, y otros dos represores reconocidos como el Comisario Urcola y “Manopla” Gómez.

Esta misma patota fue reconocida por Jorge Julio López como la que asesinó en dicho centro clandestino de detención a Norberto Rodas, y a la pareja conformada por Patricia Graciela Dell’ Orto y Ambrosio Francisco De Marco, entre otros que se encontraban detenidos desaparecidos.

Si bien Manuel Aguiar fue reconocido en años anteriores en varias audiencias del Juicio por la Verdad de La Plata, la justicia ni lo rozó. Falleció impune el martes 21 de agosto pasado, en su domicilio de La Plata, ubicado en la calle 6 e/ 38 y 39 N° 312.

Mientras los genocidas siguen impunes, sigue sin saberse quién secuestró hace más de once meses a Jorge Julio López y cuál es su paradero. Seguimos denunciando que

LA IMPUNIDAD GENERA MÁS IMPUNIDAD

Seguimos exigiendo:

JUICIO Y CASTIGO A LOS GENOCIDAS Y SUS CÓMPLICES
¡BASTA DE IMPUNIDAD!
CÁRCEL A TODOS LOS GENOCIDAS, JUSTICIA POR TODOS LOS COMPAÑEROS
DESMANTELAMIENTO DEL APARATO REPRESIVO
APARICIÓN CON VIDA YA DE JORGE JULIO LÓPEZ

SI NO HAY JUSTICIA
HAY ESCRACHE

viernes, 28 de julio de 2006

Volanteada en el barrio de Guillermo Gallo


Se desempeñó como Rector de la Universidad Nacional de La Plata entre los años 1976 y 1983, es decir en el período en que nuestro país sufrió la más terrible dictadura militar de nuestra historia.
En ejercicio de su cargo, fue responsable de las numerosas cesantías de trabajadores docentes y no docentes de esta Universidad, así como colaborador en la represión llevada adelante por las fuerzas que usurparon el poder en 1976. Así se convirtió en delator de trabajadores y estudiantes, muchos de los cuales continúan desaparecidos.
Los desaparecidos y asesinados por el terrorismo de estado durante la última dictadura militar que se extendió entre 1976 y 1983, pertenecientes a los claustros de alumnos, docentes, no docentes y graduados de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) superan los 750 casos.
Como admitió en 1999, en el marco de su declaración en el Juicio por la Verdad, mantuvo “una fluida relación con las autoridades nacionales y con el jefe de policía de la Provincia de Buenos Aires”, que no era otro que el mismísimo torturador Ramon Camps, responsable de una veintena de Centros Clandestinos de Detención que funcionaron en la provincia.
Para ejemplificar su accionar, basta el testimonio de José Panettieri, docente que fue despedido en el 76 de sus cargos de profesor de Historia en las facultades de Humanidades, Económicas y la entonces Escuela Superior de Periodismo. En la resolución que dictaba la cesantía se justificaba la misma en razón de atribuirle al docente “factores de alto potencial de perturbación”. Es decir, que era peligroso para la nefasta dictadura. Dos días después, Panettieri fue secuestrado ilegalmente, destino que, desgraciadamente, compartió con miles de argentinos.
También es reconocido el papel de Guillermo Gallo en el desguace del ex Comedor Universitario. Cerrado dicho comedor, privando del sustento a numerosos estudiantes del interior, Gallo se limitó a solicitar permiso a las autoridades nacionales, lo cual habla de su concepto de la autonomía universitaria, para vender toda la maquinaria, herramientas y mobiliario. Se hizo bajo la modalidad de contratación directa, uno de los mecanismos más corruptos. En su gran mayoría, el destino de esos elementos tuvo como beneficiarios a dependencias militares.
El plan sistemático de persecución, secuestros, desaparición y torturas, instaurado en 1976 se propuso eliminar cualquier pensamiento político diferente. Dentro de la Universidad, la dictadura llevó esta política adelante a través de la restricción económica, el cierre de carreras, la instalación de cupos, la censura de intelectuales y la prohibición de cualquier actividad política a partir del cierre de los centros de estudiantes.
En este proyecto antipopular de la dictadura que pretendía una Universidad más pequeña para un país para pocos, Guillemro Gallo también fue responsable como Rector de la UNLP de la implementación del arancel estudiantil.
En estos días está citado para declarar en el Juicio a Etchecolaz, a propósito de la desaparición de la nieta de la Abuela de Plaza de Mayo Chicha de Mariani. Es una oportunidad para volver a ejercitar nuestra memoria. Para entender que la dictadura tuvo cómplices y personeros en las diversas instancias de vida de nuestro pueblo. Y que la condena social a estos individuos forma parte de la búsqueda de la construcción de una sociedad justa.
Guillermo Gallo vive actualmente en la calle 9 N 1239, de la localidad de City Bell, partido de La Plata, y su teléfono es 480-3551.


jueves, 23 de marzo de 2006

viernes, 17 de marzo de 2006

Escrache a Néstor Ángel Siri





El viernes 17 por la tarde se realizó el escrache a quien fuera médico pediatra de la cárcel de mujeres Penal Nº 8 de Olmos durante la última dictadura militar y que en la actualidad ejerce en el Hospital de Niños. Una vez más la policía montó un importante operativo de "seguridad" para defender al represor.


Documento leído durante el escrache:

Vecinos, militantes, todos los que hoy nos acompañan.

Otra vez el escrache
Otra vez este ejercicio de memoria, esta edificación de la condena social.
Otra vez este empeño por no olvidar, para construir un futuro digno.

Hoy nos toca escrachar a un cómplice. A un partícipe necesario para la instrumentación del perverso mecanismo de tortura de nuestros compañeros desaparecidos y de apropiación de sus hijos nacidos en cautiverio. Aunque cueste creerlo, a un médico pediatra, a quien cualquiera de nosotros pudo haber confiado la salud de nuestros pibes.

Néstor Ángel Siri se desempeñó durante la última dictadura militar como pediatra del Hospital de la Unidad Nº 8 del Penal de Olmos, donde funcionó una maternidad clandestina.

Según testimonios de sobrevivientes de "La Cacha", de ex presas políticas de Olmos y de personal del Hospital, en ese lugar eran atendidas detenidas - desaparecidas provenientes de distintos Centros Clandestinos de Detención, entre ellos "La Cacha", ubicada a unos 300 mts de la Unidad Carcelaria, lugar al cual tenía acceso el pediatra Néstor Ángel Siri (legajo de CoNaDeP Nº 1835).

Las mujeres embarazadas detenidas en los Centros Clandestinos de Detención eran tratadas como el resto de sus compañeros, muchas de ellas fueron golpeadas, torturadas y violadas. En casos extremos, al igual que las embarazadas, los detenidos de "La Cacha" eran trasladados al Hospital del Penal de Olmos para recibir atención médica, ya que ese Centro Clandestino no contaba con las instalaciones necesarias. En el Hospital de Olmos los detenidos - desaparecidos permanecían en las mismas condiciones que en "La Cacha": "tabicados", esposados a la cama, etc.

¿Dónde quedó, entonces, su juramento hipocrático, su defensa de la vida y la dignidad humana?
Siri dice no recordar nada, no saber nada. Y ese supuesto olvido y esa supuesta ignorancia lo alejan de la necesidad de justicia y de la dimensión humana. Lo acercan, macabramente, al derrotero genocida, de secuestro, tortura y muerte.
Su silencio no es salud. Es el amparo de los cobardes criminales.
Su colaboracionismo no fue inocuo. Fue una pieza necesaria en el andamiaje de terror en que nos sumergió la dictadura. Y que tiene sus consecuencias en este presente. Entre otras cosas, en los 500 mujeres y hombres a los que se les ha robado la identidad.

Este sujeto, NÉSTOR ÁNGEL SIRI, no sólo fue desde el año 2000 hasta principios del 2006 Jefe del Servicio de Emergencias del Hospital de Niños, donde muchos de nosotros llevamos a atender a nuestros pibes, sino que además atiende en su domicilio un consultorio privado ubicado en calle 6 e/ 70 y 71 Nº 1891, donde también se desempeña como pediatra.

En diciembre del año pasado fuimos a escracharlo al Hospital de Niños cuando él era Jefe del Servicio de Emergencias. Como resultado de nuestra lucha y de haber denunciado a este cómplice ante el Ministerio de Salud, Siri fue destituido de su cargo. Sin embargo Néstor Ángel Siri sigue trabajando como pediatra en dicho Hospital y en su consultorio privado.

En esta oportunidad los invitamos a escracharlo en su barrio, para que el escrache no se detenga, se quede en cada barrio, se multiplique en cada vecino que no quiere olvidar y que no quiere convivir con los genocidas y sus cómplices.

Y que nadie se engañe. Conscientes de la necesidad de proseguir con la condena social a todos los involucrados en el terrorista plan sistemático implementado por la dictadura militar, no dudaremos en seguir escrachando a los asesinos, torturadores, secuestradores y todo aquel cómplice de la barbarie.

NO OLVIDAMOS
NO PERDONAMOS
NO NOS RECONCILIAMOS
30000 COMPAÑEROS DETENIDOS DESAPARECIDOS
PRESENTES
AHORA Y SIEMPRE!!!!
SI NO HAY JUSTICIA, HAY ESCRACHE

MESA DE ESCRACHE POPULAR

Nota de cobertura de RedAcción La Plata:
Incidentes en el escrache a Néstor Ángel Siri

Durante el escrache realizado este viernes 17, a Néstor Ángel Siri, Médico Pediatra de la cárcel de mujeres Penal Nº 8 de Olmos durante la última dictadura militar, un vecino de las inmediaciones, amenazó con un arma de fuego a los manifestantes.

Durante el escrache realizado este viernes 17, a Néstor Ángel Siri, Médico Pediatra de la cárcel de mujeres Penal Nº 8 de Olmos durante la última dictadura militar, un vecino de las inmediaciones, amenazó con un arma de fuego a los manifestantes.
Pasadas las 18.30 hs. la columna que partió desde las puertas del Hospital de Niños, ubicado sobre calle 14 y 65, llegó al consultorio privado de Siri, con sitio en calle 6 nº 1891. Las esquinas de calle 6 y 70, al igual que la de 6 y 71; se encontraban valladas y detrás de ellas se apostaban más de 50 oficiales de policías y varios patrulleros.
Sobre calle 71, a escasos metros del vallado policial, un vecino amenazó con un arma de fuego a manifestantes que repartían volantes entre las casas de la cuadra. Hubo corridas y gritos, pero el armado de un cordón de seguridad por parte de los movilizados, impidió el desbande. Inmediatamente, desde el techo de la esquina de 6 y 71, otros vecinos arrojaron piedras y basura a los que se encontraban en las calles. En ningún momento, las fuerzas de seguridad tomaron medidas preventivas y de ningún tipo, con el vecino armado. Muy por el contrario, concentraron sus fuerzas en sostener las vallas delante de las cuales la agrupación HIJOS hizo lectura de un documento de denuncia, elaborado para el acto de la fecha. A continuación reproducimos fragmentos:

“Néstor Ángel Siri se desempeñó durante la última dictadura militar como pediatra del Hospital de la Unidad Nº 8 del Penal de Olmos, donde funcionó una maternidad clandestina.
Según testimonios de sobrevivientes de “La Cacha”, de expresas políticas de Olmos y de personal del Hospital, en ese lugar eran atendidas detenidas – desaparecidas provenientes de distintos centros clandestinos de detención, entre ellos “La Cacha”, ubicado a unos 300 metros de la unidad carcelaria.
Néstor Ángel Siri no sólo fue desde el año 2002 hasta principios de 2006 jefe del servicio de emergencias del Hospital de Niños donde muchos de nosotros llevamos a atender a nuestros pibes, sino que además atiende en su domicilio un consultorio privado ubicado en calle 6 e/ 70 y 71 nº 1891, donde también se desempeña como pediatra.
En diciembre del año pasado fuimos a escarcharlo al Hospital de Niños cuando era Jefe del Servicio de Emergencias. Como resultado de nuestra lucha y de haber denunciado a este cómplice ante el Ministerio de Salud, Siri fue destituido de su cargo. Sin embargo sigue trabajando como pediatra en dicho hospital y en su consultorio privado”.

Los más de 300 manifestantes iban encabezados por una bandera de la Mesa de Escrache Popular y Madres de Plaza de mayo, quienes desconcentraron llegando las 19.30 hs. en medio de un clima tenso. Carolina, integrante de la agrupación H.I.J.O.S., se mostró indignada con el operativo policial desplegado: “Una vez más, la policía y el gobierno, que es quien ordena esto, nos están demostrando de que lado están. Hoy protegen a alguien como Siri, cómplice de la apropiación de nuestros hermanos durante la última dictadura”.
Son varios los escarches que se han realizado en la ciudad de La Plata, sin embargo, esta es la primera vez que se despliega semejante operativo para defender a un represor. Carolina asocia este hecho con el status del médico, y señala: “esto es posible por los contactos de este señor (Siri), los mismos que permitieron que se desempeñe como director de pediatría del Hospital de Niños hasta hace pocos meses”.
Integrantes de la agrupación H.I.J.O.S., al igual que los presentes durante el escrache, expresaron su repudio a los hechos sucedidos. A continuación Red Acción reproduce un comunicado del organismo de DDHH:


La Plata, 17 de Marzo 2006

Comunicado de Prensa
GRAVES INCIDENTES DURANTE EL ESCRACHE AL REPRESOR NESTOR SIRI

La Agrupación HIJOS La Plata denuncia y repudia los graves hechos ocurridos hoy por la tarde durante la movilización y escrache al Médico Pediatra Néstor Angel Siri. Este médico cómplice se desempeñó como tal en la cárcel de mujeres, Unidad Penal Nº 8 de Olmos durante la última dictadura militar, donde funcionó una maternidad clandestina. Fue responsable de la atención a mujeres detenidas embarazadas y del cuidado de niños que nacieron en cautiverio y que en algunos casos fueron apropiados.
Alrededor de las 18.00 horas, aproximadamente 300 personas nos dirigimos al domicilio de Néstor Siri ubicado en la calle 6 e/ 70 y 71 para denunciar públicamente su complicidad y responsabilidad como médico del Servicio Penitenciario durante la última dictadura militar.
La movilización encabezada por las Madres de Plaza de Mayo llegó pacíficamente a la intersección de las calles 6 y 71 y allí se encontró con un vallado y un fuerte operativo policial que le impidió avanzar hasta el domicilio del cómplice Néstor Siri, a media cuadra del lugar.
La marcha continuo pacíficamente, con cánticos de denuncia y repudio al represor. Mientras nos manifestábamos y repartíamos volantes con información sobre la responsabilidad de Siri, comenzaron a caer huevos, basura y piedras desde una de las casas del barrio. Luego, un provocador se acercó con un arma en la mano y comenzó a amenazar de muerte a varios manifestantes. Esta grave situación generó varias corridas intentado protegernos de lo que podía suceder. De aquí en más los hechos no pasaron a mayores gracias a la cautela con la que respondimos los manifestantes. El sujeto ingresó a una de las casas y el acto concluyó con la actitud pacífica de todos los presentes.
Queremos aclarar que durante los lamentables incidentes no hubo por parte del operativo policial ningún intento de actuar sobre este peligroso personaje que impunemente amenazó de muerte a cientos de personas. Ningún policía lo detuvo; ningún policía intentó evitar que cometiera una locura. Esta actitud deja en evidencia que su presencia allí tenía como único fin garantizar la protección del Médico Siri. Así mismo nos resulta sospechoso que ante semejante provocación no haya habido intervención policial que garantice la vida de las cientos de personas que allí nos encontrábamos.
Exigimos que este hecho no quede impune. Queremos que se investigue y se identifique a este personaje que amenazó a toda una movilización pacífica.

HIJOS La Plata.