martes, 25 de marzo de 2008

Charla en Escuela de Los Hornos

El martes 25 de marzo se realizó una charla en la Escuela Media 3 ubicada en 62 y 140 (Los Hornos) en el marco de un nuevo aniversario del golpe militar.

Texto leído en el acto escolar:

Agradecemos a esta comunidad educativa y especialmente a Claudia Favero por la oportunidad que nos dan de participar en este acto.
Somos la Mesa de Escrache, un organismo de derechos humanos, que trabajamos por construir memoria del pasado y condena social en el presente de todas aquellas personas que tuvieron responsabilidad o fueron cómplices de la dictadura del 76. El escrache es nuestra herramienta para lograr que la sociedad vea con sus propios ojos dónde el Estado deja de impartir justicia.
Hablar del 24 de marzo, en el marco de un acto escolar, supone el desafio inicial de explicar las causas del golpe del 76. Desafio por demás difícil dado que por momentos parece no haber explicación posible para semejantes niveles de aberración humana.
La dictadura militar iniciada en 1976 fue uno de los períodos más sangrientos de nuestra historia. Se implementó una maquinaria de secuestro, tortura, asesinato y desaparición de los cuerpos, para arrancar de cuajo una generación de jóvenes, laburantes, monjas y tantos otros, que peleaban por un mundo mejor. Así es como se agrega al diccionario de monstruosidades humanas el término “desaparecido”, una creativa invención de nuestros militares argentinos. Pero la desaparición de personas no fue la única violación a los derechos humanos cometida en la dictadura: también hubo exilios, presos políticos, apropiación de bebés de militantes, y en conjunto, la implementación de un régimen cotidiano de terror y disciplinamiento de la sociedad.
Es correcto marcar que hay una continuidad entre la pobreza de hoy y las políticas económicas de la dictadura. El modelo neoliberal que comienza en el 76 se profundiza en décadas posteriores, acrecentando a niveles nunca antes conocidos la deuda externa, la desigualdad social y la destrucción del Estado benefactor. La cultura del aniquilamiento de personas para implantar ese modelo económico provocó en el presente la apatía generalizada hacia toda forma de participación política o directamente el miedo a todo acto de protesta, y la impunidad con que se ejerce el poder desde el Estado que eso conlleva.
Hoy también tenemos desaparecidos en La Argentina. Miguel Bru, Maxi Albanese y Walter Bulacio son desaparecidos de hoy.
Desaparecidos de hoy son también los jóvenes de las villas que pierden la vida en algún descampado a manos del gatillo fácil de la policía. Son nuevos desaparecidos, aunque menos visibles que los del 76 dado que no tienen una sociedad que los reclame y los recuerde. Nuevos desaparecidos son los presos a quienes se tortura con traslados permanentes de penal en penal, borrándolos de todo registro y dejándolos librados a su suerte en un universo de anonimato y extrema brutalidad. Los presos sin condena son nuevos desaparecidos.
Desaparecidos son los migrantes bolivianos, peruanos y paraguayos que vienen a nuestro país exiliados de sus tierras natales, buscando desesperadamente un trabajo para alimentar a sus familias, y en La Argentina solo encuentran que deben vivir indocumentados, en situación de esclavitud y escapando de las racias policiales que permanentemente los hostigan. Nuevos desaparecidos son los desocupados, que han quedado afuera del mercado laboral en situación de pobreza y extrema vulnerabilidad.
Tal vez el caso de Julio López sea el que claramente conecta el pasado tenebroso que hoy recordamos con el presente que tenemos y que queremos librar de fantasmas y secuelas. Jorge Julio López, vecino de los Hornos y militante de los setenta que quizás alguno de ustedes haya conocido, está desaparecido porque los sectores que implantaron el terror en el país no soportaron su testimonio que los dejaba en evidencia. Fue el principal testigo de la causa que permitió que el represor Miguel Echecolatz fuera condenado por cometer delitos de lesa humanidad. Porque hay que recordarlo: esta no es la primera vez que López ha sido desaparecido. Lo fue también en la noche negra de la dictadura. Lo es hoy bajo el estado de derecho, cuando nos parecía que esto no debía ni podía volver a pasar. Esto evidencia que siguen operando en el presente, con igual metodología, aparatos parapoliciales y paramilitares como décadas atrás.
El miedo y la indiferencia son quizás el legado más fuerte que dejó la dictadura porque continúan en nuestros días. El miedo que genera el odio y la crueldad de quienes se ensañan con el que piensa diferente, se expresa hoy en la violenta discriminación y segregación social. Ayer era la subversión el principal enemigo de la sociedad, hoy los pobres y los “zurdos” que cada vez más empañan la tranquilidad y el confort de nuestros universos individuales. Es necesario insistir con que ambos fenómenos de violencia y aniquilación del prójimo parten de una profunda y arraigada intolerancia en la sociedad, que todavía no hemos sido capaces de superar.
Jorge Julio López no está. Y, lo que es igualmente inquietante, no están los gritos necesarios para reclamar su presencia. Falta esa indignación ante lo indigno, esa rebelión ante lo injusto. Sobra el silencio indiferente, ese mismo que acompañó, por parte de algunos sectores de la sociedad, el genocidio de la dictadura.
Exigimos justicia por los desaparecidos de ayer y de hoy.
Luchamos contra el olvido señalando lo siniestro del pasado que perdura en el presente.
Creemos necesaria esta lucha para construir una sociedad más justa, tolerante y solidaria.
30.000 detenidos-desaparecidos presentes
Aparición con Vida de Jorge Julio López
Si no hay Justicia hay escrache
Muchas gracias.

viernes, 25 de enero de 2008

Nuevo escrache a Baume

Comunicado de Prensa

La Plata, miércoles 23 de enero de 2008


COMISARIO BAUME, ¿DÓNDE ESTÁ OESTERHELD?

El viernes 25 de enero será nuevamente escrachado Leopoldo Luis Baume, represor de la dictadura y responsable de la desaparición de Héctor Germán Oesterheld. Viernes 25 a las 10hs. en el museo policial, calle 54 Nro. 393
Homenaje a Juan Vucetich en La Plata ¿PREMIO A UN REPRESOR?


“Al cumplirse el nuevo aniversario del nacimiento del dactiloscopista Juan Vucetich, la fundación que lleva su nombre realizará un acto el 25 de enero, a las 10,30, en el museo policial de calle 54 N° 393 en el que, previa invocación religiosa y bendiciones por monseñor Emilio Monni, se escucharán las palabras del presidente de la entidad, Atilio Milanta y del subdirector del museo, inspector Lucas Girardengo. Luego se entregarán los diplomas y legajos de los nuevos miembros honorarios: Sandra Argüero, Leopoldo Baume, Alejandro Del Bueno, Hernán López, Eduardo Muriño y Bernabé Teves (post mortem). También se informó que los descendientes de Teves donarán un sable de oficial de 1898 y actuará el quinteto de vientos de la Agrupación Sinfónica de la Policía.”


Fuente: diario El Día de La Plata, domingo 13.01.2008


Las distintas organizaciones de derechos humanos, políticas, sociales y estudiantiles que integran La Multisectorial de La Plata, Berisso y Ensenada junto a la Mesa de Eschache Popular repudiamos la distinción al represor Leopoldo Luis Baume en el marco de un homenaje a Juan Vucetich, a realizarse este viernes 25 de enero en el Museo policial.
Según expresa una gacetilla publicada en el diario El Día de esta ciudad, la Fundación Juan Vucetich entregará diplomas a sus nuevos miembros entre los que se encuentra Leopoldo Luis Baume.
Este siniestro personaje fue escrachado en tres oportunidades por la Agrupación HIJOS de La Plata y la Mesa de Escrache Popular entre los años 2003 y 2007 inclusive. Jefe del Centro Clandestino conocido como el “Sheraton”, fue responsable, entre tantas otras, del secuestro y desaparición de Héctor Germán Oesterheld, autor de “El Eternauta”. Profesor de la escuela de policía Juan Vucetich, pasó a retiro voluntario en 1987 después de ser beneficiado por la ley de Punto Final.
La impunidad sólo genera más impunidad. El secuestro y desaparición de Jorge Julio López, el asesinato del represor Héctor Febres y la falta de respuestas del Estado tanto Nacional como Provincial frente a estos graves hechos, habilitan a este tipo de grupos que sin ningún problema exponen públicamente sus premios a estos genocidas probados.
Denunciamos que esta es una provocación más en medio del clima de terror que intentan imponer frente a la lucha de años de un pueblo por lograr la condena de sus máximos asesinos. Esto es impunidad. Esto es la obscenidad frente a la desidia y el encubrimiento.
El Estado Provincial avala este tipo de prácticas con la participación incluso de la Orquesta de la Policía y la fomenta aún más cuando coloca entre los 33 jefes de las delegaciones departamentales de la policía de la provincia, a 32 oficiales que fueron parte del aparato represivo durante los años 1973-1983.
Más sobre el represor:
Como integrante de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y hasta febrero de 1977 tuvo bajo su directa responsabilidad al Centro Clandestino de Detención "Sheraton" que funcionó en la subcomisaría de Villa Insuperable, partido de La Matanza.
Fue Comisario de la localidad de Marcos Paz y, como tal, liberó esta área en junio de 1977, cuando en un importante operativo secuestraron a 16 personas que aún permanecen desaparecidas. Baume fue señalado como responsable de la desaparición de H.G. Oesterheld, autor de “El Eternauta”, entre otros.
Desde 1979 y hasta 1984 fue encargado de la División Aérea de Morón. En 1987 fue beneficiado por la Ley de Punto Final, que se sancionó durante el gobierno de Alfonsín.
Ya finalizada la dictadura, Baume ocupó cargos de alta jerarquía en la Policía de la Provincia de Buenos Aires. En diciembre de 1986 asumió como Secretario General de la fuerza, y en marzo de 1987 ocupó el cargo de Director General de Seguridad, durante el mandato del ex gobernador radical Armendáriz-
También fue profesor de la Escuela de Policía Vucetich y se desempeñó en la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de La Plata. Baume ocupó este último cargo público en el año 1984, durante la gestión del intendente Juan Carlos Albertí.
En diciembre de 1987, luego de ser beneficiado por la Ley de Punto Final pasó a retiro voluntario. LEOPOLDO LUIS BAUME SIGUE EN LIBERTAD.
Baume fue escrachado en su anterior domicilio de la calle 4 Nro. 1139 e/ 55 y 56 - tel. 4839367 en Diciembre de 2002 y en Noviembre de 2003.
Convocamos a repudiar esta distinción, el día viernes 25 de enero, a las 10hs. en el museo policial de La Plata, calle 54 N° 393.

JUICIO Y CASTIGO A LOS RESPONSABLES DEL SECUESTRO Y DESAPARICIÓN DE JORGE JULIO LOPEZ

CARCEL YA A TODOS LOS GENOCIDAS

NO OLVIDAMOS- NO PERDONAMOS -NO NOS RECONCILIAMOS.

Multisectorial La Plata, Berisso, Ensenada


Mesa de Escrache Popular

jueves, 20 de diciembre de 2007

Señalización a genocida


Leopoldo Luís Baume
Como integrante de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y, hasta febrero de 1977 tuvo bajo su directa responsabilidad al Centro Clandestino de Detención "Sheraton" que funcionó en la subcomisaría de Villa Insuperable, partido de La Matanza.
Fue Comisario de la localidad de Marcos Paz y, como tal, liberó este área en junio de 1977, cuando en un importante operativo secuestraron a 16 personas que aún permanecen desaparecidas.
Baume fue señalado como responsable de la desaparición de H.G. Oesterheld, autor de “El Eternauta”, entre otros.

Desde 1979 y hasta 1984 fue encargado de la División Aérea de Morón. En 1987 fue beneficiado por la Ley de Punto Final, que se sancionó durante el gobierno de Alfonsín.
Ya finalizada la dictadura, Baume ocupó cargos de alta jerarquía en la Policía de la Provincia de Buenos Aires. En diciembre de 1986 asumió como Secretario General de la fuerza, y en marzo de 1987 ocupó el cargo de Director General de Seguridad, durante el mandato del ex gobernador radical Armendáriz.
También fue profesor de la Escuela de Policía Vucetich y se desempeñó en la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de La Plata. Baume ocupó este último cargo público en el año 1984, durante la gestión del intendente Juan Carlos Albertí.
En diciembre de 1987, luego de ser beneficiado por la Ley de Punto Final pasó a retiro voluntario. Leopoldo Luis Baume sigue en libertad.
Baume fue escrachado en su anterior domicilio de la calle 4 Nro. 1139 e/ 55 y 56 - tel.4839367 en Diciembre de 2002 y en Noviembre de 2003.

PARA QUE EL PAIS SEA SU CARCEL. Hoy venimos a señalar que LEOPOLDO LUIS BAUME vive en la calle 49 Nro. 867 (e/ 12 y 13) 1er. Piso







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El escrache es la forma que seguimos eligiendo para construir la condena social para los autores intelectuales y materiales del plan sistemático de secuestro, desaparición y tortura que se implementó en nuestro país desde unos años antes al golpe de estado del '76 y se mantuvo, bajo el control de los militares, hasta 1983.
Apelamos a que sea el pueblo el que haga justicia mediante la condena social. Que sea el pueblo, que sean los vecinos los que desenmascaren y denuncien a cada uno de estos asesinos.
La MESA DE ESCRACHE es un colectivo de trabajo, que tiene como objetivo trabajar juntos el no- olvido, teniendo en cuenta que los genocidas de ayer y sus cómplices son los que siguen cumpliendo funciones hoy en la policía de gatillo fácil o en la política de miseria y exclusión.
Conformar una Mesa de Escrache Popular es hacer que el Escrache no tenga dueño, y que sea el trabajo y la acción concreta lo que nos reúna. Las puertas están abiertas a todos los que tengan ganas de construir el espacio.

viernes, 23 de noviembre de 2007

domingo, 18 de noviembre de 2007

Escrache a Manopla


“MANOPLA” GÓMEZ (legajo policial nro. 85094) fue parte de la patota de Etchecolatz junto a otros represores como Manuel Aguiar, Julio César Garachico y el Comisario Urcola.
El 28 de junio del año pasado, al declarar en el juicio al genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz, Jorge Julio López reconoció a esa patota y al represor "Manopla" Gómez como uno de los torturadores que actuaba en el Pozo de Arana (Estancia La Armonía), donde López estuvo secuestrado entre el 29 de octubre y el 15 de noviembre del año 1976.
La patota que integraba "Manopla" Gómez fue reconocida por López como la que asesinó, a principios de noviembre de 1976, en Arana, a Norberto Rodas, y a la pareja conformada por Patricia Graciela Dell' Orto y Ambrosio Francisco De Marco, entre otros que se encontraban detenidos desaparecidos.
A pesar de haber sido parte del aparato represivo de la dictadura militar, "Manopla" Gómez continuó siendo parte de la Policía de la Provincia de Buenos Aires hasta el 29 de Marzo de 2004, cuando pasó a Retiro Activo Obligatorio con el rango de Suboficial Mayor.
A más de un año de haber sido reconocido por Jorge Julio López como uno de los secuestradores, torturadores y asesinos del Circuito Camps, Carlos Ramón “Manopla” Gómez sigue libre, gozando de la más absoluta impunidad.
Actualmente tiene 58 años y vive en la calle 136 esq. 50 Nro 899 de Los Hornos, La Plata.
Trabaja en Puerto de Palos (calle 9 S/N - La Plata - E 72 Y 73 . teléfono 457-3751).
Su teléfono es 470-3042.
Durante la dictadura militar el entonces Coronel Ramón Juan Camps, implementó el genocidio en la provincia de Buenos Aires en base al funcionamiento de más de veinte campos de concentración, la mayoría ubicados en el Gran Buenos Aires y en la ciudad de La Plata.
El llamado "Circuito Camps" fue uno de los más grandes tanto por el territorio como por la densidad de población que abarcaba. En los hechos, esto implicó que existiera una compleja estructura en la cual se movían diferentes grupos operacionales (o grupos de tareas) independientes entre sí que, incluso, podían actuar en una misma zona y utilizar, en algunos casos, los mismos Centros Clandestinos de Detención.
Uno de estos grupos operacionales era el Comando de Operaciones Tácticas (COT) que se dividía en secciones de acuerdo a la zona en la que operaba. Cada una de las secciones del "COT" era un "Grupo de Tareas" que actuaba "haciendo inteligencia", es decir decidiendo a quienes secuestrar, llevando a cabo los secuestros, participando en las torturas y decidiendo el destino final de las víctimas.
Los "Grupos de Tareas" existieron en todo el país con diferentes nombres. En el caso del "circuito Camps" muchos sobrevivientes indican en sus testimonios haber estado bajo las órdenes de un mismo grupo "COT" cuya base de operaciones funcionaba en la Brigada de Investigaciones de la ciudad de La Plata, dependiente de la Dirección General de Investigaciones que estuvo a cargo de Miguel Osvaldo Etchecolatz.
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"Después sentí a uno que lo saca Etchecolatz con el grupo de picaneadores, grupo que reconozco algunos como Garachico, Aguiar y Urcola (...) Y a este Manopla Gómez que era el que te hacía todas esas echurías, te pegaba patadas en los calabozos".
El día 5 aparece (...) Patricia Dell Orto con el marido, toda torturada, lo hizo Gómez (la tortura), la torturan un día, dos, junto con nosotros, le hacían preguntas "¿qué hacían ustedes en la Unidad Básica?", y Patricia no respondía. El marido estaba todo lastimado. (...) el marido estaba tirado en el suelo e iba este Gómez y le decía "levantate" (...) y le hacían así con las patas".
”Estaba Garachico, estaba Aguiar, estaba "Manopla" Gómez, que Manopla Gómez incluso era el que le hacía hacer a los presos el… meterle la cabeza en el agua el… cómo se llamaba, el submarino seco, alguna cosa de esas. (...)
Jorge Julio López, testimonio del 28/06/06, relato sobre quiénes estaban presentes en el asesinato de Dell Orto, De Marco y Rodas, y sobre las torturas en Arana.

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Jorge Julio López está desaparecido porque los sectores que implantaron el terror en nuestro país no soportaron su testimonio de verdad. Fue el principal testigo de la causa que permitió que el represor Miguel Etchecolatz fuera condenado como lo que es: un genocida. Un día antes de la lectura de la sentencia, el 18 de septiembre, Julio fue secuestrado. Otra vez.
Por el lado del gobierno sobran los discursos diciendo que se está haciendo “lo posible”, sobran los ofrecimientos de recompensa. Pero faltan las investigaciones que pongan la mira en aquellos comprometidos por los testimonios de Julio.
Jorge Julio Lopez está desaparecido. Y no están los gritos necesarios para reclamar su presencia. Falta esa reacción que nos rescate como pueblo. Vecina, vecino, debemos dar ese grito necesario para construir la condena social.
ALCEMOS NUESTRA VOZ, ENTONCES.
POR JULIO Y POR EL JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS CULPABLES.

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Mesa de Escrache Popular

domingo, 28 de octubre de 2007

Volanteada en Los Hornos durante las elecciones del 2007


JORGE JULIO LÓPEZ

Votaría en la Escuela EGB Nro. 50 de Los Hornos

(calle 142 entre 70 y 71)

MESA 246

¿DEMOCRACIA CON DESAPARECIDOS?

viernes, 31 de agosto de 2007

A la muerte de un canalla...

COMUNICADO DE PRENSA


"... a no decir la muerte siempre lo borra todo, todo lo purifica cualquier día. La muerte no borra nada, quedan siempre las cicatrices”.
Mario Benedetti, A la muerte de un canalla


El 21 de agosto pasado falleció impune en su casa de La Plata, el represor Manuel Aguiar, retirado de la policía de la provincia de Buenos Aires con el rango de Suboficial Mayor, y reconocido en distintos centros clandestinos de detención dependientes del denominado “circuito Camps”. Había sido reconocido por Jorge Julio López en su testimonio del año pasado en el marco del juicio al genocida Etchecolatz.

Aguiar era conocido durante la dictadura militar con el apodo de “Manolo”. Fue visto por varios sobrevivientes en los centros clandestinos de detención que funcionaron en la Brigada de Investigaciones de La Plata, en la Comisaría 5ta de La Plata y en el centro denominado “la Armonía” (ubicado en Arana). Integraba la patota del jefe de la Dirección de Investigaciones de la policía provincial, el Comisario General Miguel Osvaldo Etchecolatz.

El año pasado Jorge Julio López lo había reconocido como parte de la patota de Etchecolatz que torturaba en el centro clandestino de detención “la Armonía” de la localidad de Arana y que estaba integrada también por Julio César Garachico, y otros dos represores reconocidos como el Comisario Urcola y “Manopla” Gómez.

Esta misma patota fue reconocida por Jorge Julio López como la que asesinó en dicho centro clandestino de detención a Norberto Rodas, y a la pareja conformada por Patricia Graciela Dell’ Orto y Ambrosio Francisco De Marco, entre otros que se encontraban detenidos desaparecidos.

Si bien Manuel Aguiar fue reconocido en años anteriores en varias audiencias del Juicio por la Verdad de La Plata, la justicia ni lo rozó. Falleció impune el martes 21 de agosto pasado, en su domicilio de La Plata, ubicado en la calle 6 e/ 38 y 39 N° 312.

Mientras los genocidas siguen impunes, sigue sin saberse quién secuestró hace más de once meses a Jorge Julio López y cuál es su paradero. Seguimos denunciando que

LA IMPUNIDAD GENERA MÁS IMPUNIDAD

Seguimos exigiendo:

JUICIO Y CASTIGO A LOS GENOCIDAS Y SUS CÓMPLICES
¡BASTA DE IMPUNIDAD!
CÁRCEL A TODOS LOS GENOCIDAS, JUSTICIA POR TODOS LOS COMPAÑEROS
DESMANTELAMIENTO DEL APARATO REPRESIVO
APARICIÓN CON VIDA YA DE JORGE JULIO LÓPEZ

SI NO HAY JUSTICIA
HAY ESCRACHE